Imagen 1 de 3
Imagen 2 de 3
Imagen 3 de 3
Callisia Repens
Pequeña, abundante y con una forma encantadora de conquistar espacios. La Callisia repens crece en delicadas cascadas de tallos finos y hojas diminutas, verdes por encima y con suaves matices morados al reverso. Con buena iluminación, su follaje puede adquirir reflejos rosados que hacen que cada rincón se sienta un poco más vivo.
Su crecimiento rápido y generoso la vuelve un autoregalo ideal para una repisa, una maceta colgante o ese lugar luminoso al que le hace falta una pequeña cascada verde.
Tamaño: aproximadamente 12-18 cm de diámetro y 12-18 cm de altura, medida desde la base de la maceta. Sus tallos continuarán creciendo y cayendo con el tiempo.
Luz: prefiere luz brillante e indirecta para crecer compacta y conservar sus mejores tonalidades. Puede recibir un poco de sol suave por la mañana, pero evita el sol intenso, ya que sus hojas pequeñas pueden quemarse con facilidad. Con poca luz, sus tallos tienden a alargarse y perder densidad.
Riego: moderado. Deja secar los primeros 2 a 3 cm del sustrato antes de volver a regar. Agradece una humedad ligera y constante, pero no tolera permanecer encharcada. Evita también dejarla completamente seca durante periodos prolongados, pues sus hojas pueden perder volumen rápidamente.
Humedad: se adapta bien a la humedad habitual del hogar, aunque disfruta los ambientes ligeramente húmedos y con buena ventilación. No necesita rocíos frecuentes; es mejor mantenerla lejos de corrientes de aire muy secas o del calor directo.
Fertilización: durante los meses de crecimiento activo, puedes nutrirla cada 4 a 6 semanas con un fertilizante balanceado a dosis ligera. Evita excederte, ya que sus raíces son delicadas y una nutrición demasiado concentrada puede dañarlas.
Limpieza de hojas: Puedes retirar el polvo con una brocha muy suave o darle una ducha ligera, procurando que tenga buena ventilación y que el follaje no permanezca mojado por demasiado tiempo. Si aparece una plaga, aplica nuestro insecticida orgánico de manera localizada, prueba primero en una pequeña zona y sigue la etiqueta para evitar manchas.
Las fotografías son ilustrativas. Cada planta crece a su manera, pero elegiremos con cuidado un ejemplar lindo y saludable para acompañarte.
Y si en algún momento tienes dudas sobre sus cuidados, escríbenos por WhatsApp. Estamos para ayudarte.
Pequeña, abundante y con una forma encantadora de conquistar espacios. La Callisia repens crece en delicadas cascadas de tallos finos y hojas diminutas, verdes por encima y con suaves matices morados al reverso. Con buena iluminación, su follaje puede adquirir reflejos rosados que hacen que cada rincón se sienta un poco más vivo.
Su crecimiento rápido y generoso la vuelve un autoregalo ideal para una repisa, una maceta colgante o ese lugar luminoso al que le hace falta una pequeña cascada verde.
Tamaño: aproximadamente 12-18 cm de diámetro y 12-18 cm de altura, medida desde la base de la maceta. Sus tallos continuarán creciendo y cayendo con el tiempo.
Luz: prefiere luz brillante e indirecta para crecer compacta y conservar sus mejores tonalidades. Puede recibir un poco de sol suave por la mañana, pero evita el sol intenso, ya que sus hojas pequeñas pueden quemarse con facilidad. Con poca luz, sus tallos tienden a alargarse y perder densidad.
Riego: moderado. Deja secar los primeros 2 a 3 cm del sustrato antes de volver a regar. Agradece una humedad ligera y constante, pero no tolera permanecer encharcada. Evita también dejarla completamente seca durante periodos prolongados, pues sus hojas pueden perder volumen rápidamente.
Humedad: se adapta bien a la humedad habitual del hogar, aunque disfruta los ambientes ligeramente húmedos y con buena ventilación. No necesita rocíos frecuentes; es mejor mantenerla lejos de corrientes de aire muy secas o del calor directo.
Fertilización: durante los meses de crecimiento activo, puedes nutrirla cada 4 a 6 semanas con un fertilizante balanceado a dosis ligera. Evita excederte, ya que sus raíces son delicadas y una nutrición demasiado concentrada puede dañarlas.
Limpieza de hojas: Puedes retirar el polvo con una brocha muy suave o darle una ducha ligera, procurando que tenga buena ventilación y que el follaje no permanezca mojado por demasiado tiempo. Si aparece una plaga, aplica nuestro insecticida orgánico de manera localizada, prueba primero en una pequeña zona y sigue la etiqueta para evitar manchas.
Las fotografías son ilustrativas. Cada planta crece a su manera, pero elegiremos con cuidado un ejemplar lindo y saludable para acompañarte.
Y si en algún momento tienes dudas sobre sus cuidados, escríbenos por WhatsApp. Estamos para ayudarte.